Categories:


La historia de The Eternals comienza con la leyenda de los cómics Jacob Kurtzberg, a quien llegaríamos a conocer como Jack Kirby.

Kirby creó junto a Stanley Martin Lieber, más conocido como Stan Lee, a incontables personajes del universo Marvel como Iron Man, Thor, Hulk, Black Panther, los X-Men, los Cuatro Fantásticos, el Doctor Doom, Galactus, Magneto y Silver Surfer.

También creó al Capitán América, usando su experiencia como soldado en la Segunda Guerra Mundial.

Pero cuando la creciente fama de Stan Lee pareció dejarlo en su sombra, Kirby dejó Marvel para irse a DC. Allí trabajó en sagas como las de The New Gods y creó personajes como Darkseid, que se integraría después a la historia de Supermán, y los Investigadores de lo Desconocido, los mismos de la película de los Jóvenes Titanes.

Pero DC no logró retener al Rey y por eso, tras una ausencia de cinco años, en 1975 Kirby terminó por volver a su casa -de las ideas- y eso le permitió darle a Marvel en 1976 The Eternals, que claramente es una cara de la obsesión de Kirby con el concepto de alienígenas ancestrales y sigue la línea de los Nuevos Dioses en materia de odiseas milenarias con seres que no son otra cosa que deidades.

Kirby creó a los personajes y definió los conceptos que cimentaron las bases de las posteriores iteraciones de esta propiedad, que debido a las anomalías en el calendario derivadas de la pandemia por la COVID-19 se estrenará en noviembre de 2021, más de un año después de su fecha de estreno original.

Así que agárrense: Vamos a repasar milenios de la historia de The Eternals de Marvel, pero para eso hay que comenzar con sus creadores.

The Celestials

En el principio, existían The Celestials. Se trata, qué duda cabe, de dioses, pero para usar la expresión de cierto planeta parlante, con d minúscula.

El origen preciso de los Celestials no se ha establecido, y Marvel se ha limitado a contar las distintas leyendas que numerosas civilizaciones han creado al respecto.

The Celestials escogieron la tierra -por entonces en la Edad de Piedra- para conducir un experimento: crearon a partir de los cavernícolas tres especies distintas: los humanos, los deviants y los eternals. Mientras los humanos crecen, leen cómics, se reproducen y mueren; los Eternals son básicamente inmortales y tienen poderes cósmicos. Los deviants? Bueno, los deviants son poderosos pero con apariencia monstruosa y la inestabilidad de su código genético hace que cada individuo tenga una configuración distintiva, que lo hace único.

Una diferencia crucial entre Eternals y Deviants es que los primeros no se reproducen, por lo que su cantidad no puede aumentar. Los segundos, en cambio, se reproducen sin problemas y tienen a su favor la fuerza de los números.

Un dato que podría resultar determinante si usted es fan del MCU,o UCM en español, el universo cinematográfico de Marvel, es este: El código genético que implantaron en los ancestros de los primeros humanos no solo dio forma a nuestra especie, sino que permitió la activación del gen X, que dio origen a los mutantes.

Cada cierto número de milenios, los Celestials visitaban la Tierra. A cada visita se le conoce como Host, que en español se traduce como anfitrión. 

Entre el primer y el segundo anfitrión pasaron casi 21.000 años. Para entonces los Deviants se preparaban para ir a la guerra con Atlantis. Los Celestials tomaron la decisión de hundir el continente que habitaban los Deviants, pero al tiempo, sin proponérselo, provocaron también el hundimiento de la Atlántida.

El tercer anfitrión visitó el planeta cuando despuntaba el siglo 11, para pasar revista a los logros y errores de los seres que los suyos crearon. Para entonces, la Tierra contaba con sus propios dioses, como Odin, pero incluso ellos debieron reconocer que no eran rivales para los gigantes cósmicos. Un pacto de deidades fue firmado para que los dioses de Asgard no interfirieran con los planes de los Celestials por mil años.

Los Celestials debutaron en The Eternals #1, de julio de 1976. Reaparecieron en tres series limitadas: Eternals vol. 2, en 1985, Eternals vol. 3, # en 2006, y Eternals vol. 4, en 2008.

Un universo no tan aparte 

Pero aunque dio forma a los conceptos que sostuvieron a esta propiedad por varias décadas, lo cierto es que Kirby no planeaba que celestials y eternals se cruzaran con personajes más establecidos como Iron Man y Hulk. 

De hecho, la idea le era tan antipática que llegó a contravenir las órdenes de la editorial y, cuando le ordenaron escribir historias que incorporaran a los personajes de su universo, diseñó un arco en el que los Eternals combaten a Hulk, solo para descubrir, al final, que se trataba de un androide que imitaba la apariencia del gigante verde.

Eso sí, una vez Kirby cedió el control de nuevas historias con sus personajes, otros escritores menos reacios imaginaron toda clase de cross-overs. Una historia de Thor sería la puerta al universo de The Avengers.

Bajo las órdenes de Roger Stern, múltiples Eternals se sumaron a las siempre fluidas filas de los héroes más poderosos de la Tierra. La cercanía de ambas propiedades, de hecho, llevó a retconear a Thanos para sugerir que era un híbrido de Eternal y Deviant. 

Claro, para eso, hubo que concebir una nueva historia en la que Titán, el hogar del gigante púrpura, fuera la sede de una segunda colonia de Eternals. Así estos se volvieron parte integral del universo Marvel y muy probablemente así conecten con el MCU.

De hecho, ya han conectado, en gran medida debido a los Guardianes de la Galaxia. De seguro recordarán que en el volumen 1, los personajes hacen una parada en Knowhere, un puerto de paso y cruce de caminos interdimensional que se construyó en la cabeza flotante de lo que alguna vez fue, cómo no, un celestial. 

Cosmo, el perro cosmonauta que aparece en la escena con The Collector (así como en la escena postcréditos) es, en el cómic, el jefe de seguridad de Knowhere.

Pero más aún, en el volumen 2, descubrimos a Ego, el padre biológico de Peter Quill y él explica con falsa modestia que de hecho ES un celestial. O en sus palabras, un dios, con d pequeña. 

Volviendo al cómic, para el año 2000 las piezas estaban inactivas, pero en su sitio y la historia de The Eternals de Marvel solo necesitaba un escritor con ideas frescas. Así entra Neil Gaiman. 

Enter Neil Gaiman

Cuando llegó el nuevo siglo, los eternals habían poco menos que desaparecido del universo de Marvel. Se reactivaron gracias a la llegada de Neil Gaiman, por entonces ya un reconocido escritor, que aceptó trabajar con la editorial en tres proyectos.

El primero fue 1602, una miniserie de 8 números, publicada en 2003, que muestra a los héroes de Marvel en un arco que registra su aparición en Europa, cuatrocientos años antes, durante el declive de la era isabelina.

1602 no es menos que excelente y de ella hablaremos en otro momento, pero por ahora basta decir que el mundo recibió con sorpresa la noticia de que el segundo proyecto de Gaiman sería The Eternals.

Fue en 2006 que The Eternals por fin se publicó como  miniserie escrita por Gaiman e ilustrada por John Romita, Jr. El escritor ha confesado que no quería trabajar bajo la sombra de Kirby y que por eso prefirió apartarse de las propiedades que construyeron su leyenda, como The Avengers o Fantastic Four.

En su libro, Gaiman se aparta de la presencia de The Celestials para hacer que sean los propios Eternals los protagonistas, los héroes y los villanos. Uno a uno los vemos ‘despertar’ a una realidad que habían olvidado y uno a uno los vemos enfrentar el hecho de que son básicamente inmortales y sus vidas humanas, apenas una ilusión pasajera.

La Gran Pantalla

Fue en la Comic Con de San Diego de 2019 que Kevin Feige anunció que The Eternals sería parte de la Fase 4 del Universo Cinematográfico de Marvel. 

Por ahora, sabemos que la cinta tomará como base la serie de Gaiman, aunque nadie espera que mantenga intacta su historia, y que el reparto será una oda a la diversidad:

Brian Tyree Henry hace de Phastos, a quien el estudio gustosamente mercadea como el primer superhéroe abiertamente gay del MCU. A Salma Hayek la veremos como Ajak, la líder de los Eternos y, de nuevo, una versión femenina de un personaje masculino.

Don Lee hará de Gilgamesh, el Eterno más fuerte, en tanto Lia McHugh hará de Sprite, otra versión femenina de un personaje masculino y que en el cómic es un Eterno atrapado en el cuerpo de un niño.

Barry Keoghan hace de Druig y Gemma Chan da vida a Sersi. En lo que es una bella ironía del destino, su personaje esa relacionado románticamente con Dane Whitman, interpretado por Kit Harington, un guerrero humano que posee una espada mística que lo convierte en Black Knight. En esta versión, los Eternos probablemente serán héroes… y villanos.

Incluso su directora, Chloé Zhao, será la primera directora de ascendencia china en tomar la batuta en una superproducción del MCU. El voto de confianza ya comenzó a pagar, porque Zhao estrenará The Eternals con dos Oscars a su nombre que no tenía cuando la rodó, todo gracias al éxito de Nomadland.

Su nombre se suma a los de Niki Caro, con Mulan; Patty Jenkins, con Wonder Woman 1984; Cathy Yan, con Birds of Prey y Cate Shortland, con Black Widow, como testimonio del avance de una generación de directoras que cuentan con el talento para hacerse a un nombre en la industria y con la confianza de los estudios para dar vida a producciones millonarias destinadas a ser blockbusters. 

Es notable la confianza de Marvel en esa propiedad, en particular porque en los cómics, tras una breve serie de nueve números en 2008, la editorial mató -de la manera más literal- a su horda de personajes inmortales en un evento bastante más reciente a órdenes de Jason Aaron. 

De manera abreviada, lo que pasó en julio de 2018, en el cuarto número de The Avengers, es que Aaron conjura una historia en la que la lucha contra Loki lleva a Iron Man y doctor Strange a buscar la ayuda de los Eternals, solo para encontrarse, al llegar, con que todos habían muerto, menos uno, que, antes del fin de su vida milenaria, destruye en un par de frases el mito del origen y el papel de su raza.

Pero no todo está perdido. Del éxito de la versión cinematográfica podría depender un renacer que, por lo demás, no debería ser demasiado problemático tratándose de semidioses. 

Si Marvel apuesta por usarlos, no le van a faltar oportunidades. Casi una docena de ellos aparecerá en The Eternals y no hay razón para creer que luego no puedan pasar a otras propiedades durante la inminente, aunque postergada, Fase 4.

Thor podría combatir con Gilgamesh en Thor: Love and Thunder y convertirse en su aliado. El Doctor Strange podría hallar útil la presencia de Sergi en Doctor Strange and the Multiverse of Madness. Es más, si de verdad se trata de la primera cinta de horror sobrenatural en el MCU, podrían ir por el combo y traer de una vez a Black Knight y su espada mística.

Los escritores de Marvel han luchado con los conceptos introducidos en The Eternals durante más de 30 años. Todos ellos lucharon por racionalizar las ideas de Kirby en algo más coherente.

El concepto básico, que los Celestiales experimentaron en la humanidad, tuvieron éxito con The Eternals y fracasaron con los Deviants, es bastante simple. Pero está claro que la versión del cine de la historia de The Eternals de Marvel tendrá que modelar seres creíbles, con los que las audiencias puedan empatizar. Es un reto para cualquier estudio pero, después de tres fases y veintidós películas, si algo se ha ganado Marvel es nuestra confianza.

Tags:

No responses yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *