De oídos lastimados a ‘orgasmos sonoros’: las verdades y mentiras del audio 8D

De oídos lastimados a ‘orgasmos sonoros’: las verdades y mentiras del audio 8D

octubre 16, 2020 0 Por Wilson Vega

Cualquiera que haya pasado suficiente tiempo en YouTube se ha encontrado frente a frente con videos, por lo general de canciones, que prometen “derretir” el cerebro de quien los oiga.

Al reproducirlos, en especial si se acoge la recomendación de usar audífonos, la canción produce la sensación de provenir de una fuente de audio que da vueltas alrededor de uno, como la Luna.

Se trata del audio 8D, un desarrollo tecnológico relativamente viejo (se remonta a los setenta) que solo en los últimos años parece haber alcanzado dimensiones míticas, con fuentes que afirman que es capaz de producir respuestas sensoriales extremadamente placenteras o, por el contrario, que puede dañar permanentemente los oídos… o el cerebro.

Pues ni lo uno ni lo otro, y en este Abecediario vamos a enfrentar de una vez por todas esos mitos.

2D, 3D, ¿8D?

Para empezar, valga decir que no es posible entender la D de 8D de la misma manera que lo hacemos en 2D y 3D.

En esas expresiones, la D alude a dimensiones y, que sepamos, no existen ocho dimensiones, a menos que usted sea un villano de Marvel.

El audio 8D es esencialmente un efecto binaural, es decir, que permite escuchar dos tonos de frecuencia ligeramente diferente, uno en cada oído.

Al ser agregado a una pista estéreo, el efecto logra ‘engañar’ a nuestros cerebros para que piensen que el sonido proviene de diferentes direcciones.

Es por eso que es sumamente efectivo para efectos de terror, como este:

Sin embargo, es un efecto, no un audio binaural real.

El audio binaural se crea mediante la grabación a través de varios micrófonos que se disponen en la misma orientación que los oídos, creando una forma de delay o ‘fase’.

Como la velocidad a la que un solo sonido alcanza esos dos micrófonos es distinta, se crea la ilusión del audio direccional.

Pero es importante recordar que la música 8D se graba mediante un proceso de grabación idéntico al de cualquier estudio.

El 8D se logra manipulando las partes estéreo de una canción, ‘moviéndolas’ en un espacio virtual de 360 ​​grados para dar la ilusión de movimiento.

Es decir que probablemente sea más preciso entender la D de 8D no como ‘dimensiones’, sino como ‘direcciones’.

Un ingeniero de audio probablemente le llamaría sonido espacial o, incluso, audio 3D, y probablemente recomendaría un sistema 7.1 o un sistema compatible con Dolby Atmos.

Tan solo una ilusión

Algunos lo han comparado con la experiencia de escuchar música en vivo, pero yo -que no soy experto en ingeniería acústica- me permito disentir.

Por más que suene cool, la idea de que uno escucha el audio con el cerebro, no con los oídos, es, en español garciamarquiano, mierda.

Primero, porque todo se oye con el cerebro Y con los oídos y, segundo, porque se trata de una ilusión que está perfectamente explicada.

El audio 8D se crea combinando técnicas de ecualización para agregar a la mezcla final de una canción un efecto de ‘panorama’ que alterna de izquierda a derecha.

Los auriculares habituales tienen dos canales físicos: el izquierdo y el derecho. La panoramización puede enviar el sonido completamente hacia la izquierda o hacia la derecha o puede elegir un sonido específico para que se reproduzca en un auricular o en el otro.

Así se logra esa estructura de audio giratoria que caracteriza al 8D y que simula la sensación de círculos en movimiento alrededor del oyente. Por lo general se agrega también un efecto de reverberación para que parezca que el audio proviene de un espacio mucho más grande, como una sala de conciertos.

Todos estos componentes combinados dan al oyente la sensación de tener la música sonando desde dentro de su cabeza.

Entonces, salgamos de una vez de los mitos de sonidos dañinos o cuasiorgásmicos. Como cualquier sonido, escuchar una de estas pistas en un volumen demasiado alto podría causar tinnitus, incluso a largo plazo.

Pero mientras se haga un uso razonable, el audio 8D no es peligroso ni, lamento decir, orgásmico.