Probamos el Galaxy Z Flip, el plegable ‘cool’ de Samsung

Probamos el Galaxy Z Flip, el plegable ‘cool’ de Samsung

agosto 25, 2020 0 Por Wilson Vega

En los últimos años, el paisaje de los smartphones se había tornado, qué duda cabe, estático, predecible, aburrido. 

A pesar de cambios incrementales en cada nueva generación, los usuarios se acostumbraron a anticipar que el nuevo flaghsip de cada fabricante ofrecería algo más en pantalla, algo más en cámara, algo más en batería… 

Es por eso que con su llegada, los teléfonos plegables, dotados con pantallas flexibles, que alteran dramáticamente su factor forma causaron sensación. Por primera vez en años… quizá una década, la industria notaba un inconfundible aroma de novedad.

⬆️ Galaxy Fold

Huawei y Samsung lanzaron casi al tiempo sus apuestas, el Mate X y el Galaxy Fold. Lamentablemente ambos compartieron el cruel destino de ser lanzamientos fallidos. En el caso del Mate, por la avanzada de sanciones de Estados Unidos contra Huawei, que dejó a su smartphone plegable por fuera del ecosistema Google y en el del Fold por un inexplicable fiasco relacionado con la película plástica que recubría su pantalla.

Problemas como estos son delicados en una línea naciente del mercado de consumo porque van al corazón del negocio: la confianza del consumidor. Por fortuna, ambas compañías tenían cartas para jugar -en el caso de Huawei, su fuerte presencia en Asia- y en el de Samsung, que el Fold no era su única apuesta por el mercado de los plegables. 

Samsung retrasó su lanzamiento para arreglar el tema de la pantalla -básicamente para asegurarse de que si la película plástica del incidente no se debía retirar, entonces no se PUDIERA retirar- y de hecho ya se prepara la segunda generación, más grande y -es de esperar- mejor que la anterior.

Ojalá lo sea, pero a lo mejor no importa, porque Samsung ya puso en el mercado quizás no el teléfono plegable que necesitamos, sino el que nos merecemos.⬆️

⬆️ Diseño

Se trata del Galaxy Z Flip.

OK, lo primero que salta a la vista es que mientras el Fold es un celular que ‘crece’ para volverse una tablet, el Z Flip es un celular que se dobla por la mitad para convertirse en un cuadrado brillante muy cómodo de llevar. Ocupa tan poco espacio que automáticamente hace que me avergüence del horror que es mi billetera. 

Es asombroso porque es contraintuitivo: va en contra de lo que el Mate X y el Fold nos hicieron creer que sería la era del plegable. Y aunque por necesidad hablaremos de sus especificaciones técnicas, que no son menores, el apartado estético y el ‘factor cool’ son, de lejos, el principal appeal de este dispositivo.

Aprovecho para decir que en las pruebas de quienes usaron el modelo Mirror Purple, se le describió como un imán de huellas digitales. Yo probé un modelo que de color Mirror Black, y debo decir que eso no fue un problema en el exterior y, en la pantalla, no parece más marcado que en cualquier otro teléfono.

⬆️ Revolucionario

El Z Flip se dobla gracias a un sistema de bisagra que bien podría ser lo mejor de la ingeniería de Samsung. Es sólido, fluido y oculta su funcionamiento a los ojos. De las maneras que he visto de doblar un teléfono, esta, debo decir, es la mejor. 

La decisión de doblar al Flip verticalmente le da un atractivo que es a la vez moderno y nostálgico. Por supuesto que atrae la noción de una pantalla AMOLED que se dobla ante nuestro ojos. Pero también hay un eco de los flip phones de comienzos de siglo que es imposible ignorar.

Gama alta

Pero entendámonos: no por el solo hecho de doblarse, se convierte un smartphone en un alta gama. Hay modelos en el mercado que cuestan mil dólares y que si no se doblaran no costarían ni 250. Me alegra decir que ese no es el caso del Z Flip.

No solo porque no cuesta mil dólares -cuesta bastante más- sino porque de alguna manera Samsung logró meter aquí elementos esenciales de la experiencia alta gama: como reconocimiento facial, sensor de huellas dactilares, carga inalámbrica compartida, certificación HDR10 + y SIM virtual.

La pantalla es, decíamos, una AMOLED, y la cámara dual principal ofrece estabilización por software, ultra gran angular y grabación 4K.  La cámara no es la mejor del mercado pero, de nuevo, es mucho más de lo que esperábamos y se sitúa en un nivel acorde a la gama.

Aquí hay unos ejemplos de lo que puede hacer. De antemano ofrezco excusas porque no pude evitar que, en un descuido, mi esposa le tomara fotos al perro.

⬆️ De cerca
⬆️ De noche
⬆️ Del pug

Bromas aparte, la cámara más que cumple. Y se las arregla para honrar la reputación de los teléfonos de Samsung a la hora de tomar fotos nocturnas.

Súmele a todo eso 256 gb de almacenamiento y 8GB RAM y se encuentra usted con un equipo muy por encima de lo que sugiere su tamaño.

No quiere decir que no haya habido compromisos. El más significativo es en la batería, que está por necesidad dividida en los dos segmentos del teléfono y ofrece, entre ambos, 3.300. mAh. No es trágico, pero tampoco es impresionante. Por darles con qué comparar, baste decir que en las mismas 6,7 pulgadas, el A70 empaca 4.500 mAh. Por supuesto, nadie tuvo qué pensar en cómo doblar un A70 a la mitad.

Dicho eso, el equipo es eficiente y en las pruebas realizadas durante una semana soportó sobradamente un día de uso intenso que incluyó una multitud de familiares queriendo ver el teléfono que se dobla. 

Otro aspecto que se vio comprometido es el del altavoz. Por algunos años, la gama alta nos acostumbró a doblar el número de altavoces para que el sonido salga fuerte y claro sin importar cómo se sostenga el teléfono. En este caso, el espacio obligó a ubicar solo uno, aquí, con lo que si usted agarra el teléfono como yo suelo hacerlo, seguro va a tapar la fuente de audio.

Por otro lado, la gracia del sistema de bisagra del Z Flip es precisamente no tener que agarrarlo.

¿Frágil?

Finalmente, el Z Flip no ofrece ninguna resistencia al agua y al polvo. Eso cambia la relación descuidada que por años hemos tenido con nuestros teléfonos. Bastaban unas gotas de lluvia para que temiera salir a la calle con el celular.

Ya que estamos en eso, la sensación más marcada de mi prueba con este dispositivo es la de un temor irracional por su fragilidad. Aclaro: por mi idea de su fragilidad.

En realidad el Z Flip es un aparato tan sólido y robusto como cabe esperar, si bien no estoy en el plan de dejarlo caer para poner a prueba la resistencia de un teléfono de seis millones de pesos. 

Y esa es la última consideración, pero también las primeras. El Z Flip enamora a primera vista, pero desenamora cuando uno conoce su precio.

Ciertamente no estoy diciendo que no valga lo que se cobra por él. Por supuesto que sí, si consideramos cuánta tecnología de punta hay en este pequeño espacio.

Pero, por supuesto, son pocos los que podrían sacar seis millones de pesos para pagara un celular y -en la ironía final- eso es también parte de su atractivo. El Z Flip es una declaración de interés y conocimiento tecnológico sumados a un poder adquisitivo considerable.

¿Lo compraría? No lo creo. ¿Lo deseo? Maldita sea, claro que sí.