Galaxy S20 Ultra, porque aparentemente ‘muy bueno’ ya no es suficiente

Galaxy S20 Ultra, porque aparentemente ‘muy bueno’ ya no es suficiente

abril 13, 2020 0 Por Wilson Vega

La publicidad es un terreno resbaladizo. La máxima protección, las vacaciones soñadas, la afeitada perfecta

Por eso, a primera vista, que un fabricante de celulares le ponga a su flagship el rótulo de ‘Ultra’ no dice nada. Ahí están Tide, Gillette y hasta Bayer (la Aspirina Ultra, de hecho, es bastante buena). Max, Extra, Plus, ultra… ¿a quién le importa?

La cosa cambia, por supuesto, cuando se examinan las especificaciones. Porque que yo sepa, ni la Aspirina llegó al mercado dotada con la pantalla más grande, la batería de mayor capacidad o la cámara… Bueno, ya llegaremos a la cámara.

¿Especificaciones, decíamos? OK: Comencemos con un procesador de 7nm, memoria de 12 RAM y 128 de ROM.

La batería, que con 5.000 mAh no es menos que enorme, es la más grande jamás en un Galaxy S. En un hecho que vale señalar, soporta carga rápida de 45W, si bien el cargador que incluye la caja es de apenas 25W.

De modo similar, el S20 Ultra es el primer teléfono 5G que se vende en Colombia, aunque resulte dolorosamente obvio que esas capacidades no van a servir en el país en el futuro cercano.

A primera vista, el Galaxy S20 Ultra es más grande y ancho que cualquier smartphone que Samsung haya lanzado en el pasado. Su frontal es prácticamente toda pantalla, con la cámara reducida a apenas una perforación circular en el centro de su borde superior.

El Galaxy S20 Ultra pesa 220 g. Está bien protegido contra los elementos en virtud de la resistencia al agua y al polvo IP68. Como nos ha acostumbrado el fabricante, la estructura resulta sólida y a pesar de la omnipresencia del vidrio, no se siente frágil.

One camera to rule them all

Cuatro cámaras principales.

En donde el Ultra empieza a separarse de otros de su familia, y de su gama, es en la configuración de la cámara trasera. El hardware obligaba a una configuración osada, y Samsung optó por correr con el concepto.

Como dijimos, el S20 Ultra es un nuevo renglón en materia de desempeño de la cámara. Esto se debe, no en poca medida, a su zoom híbrido de 100x.

¿Que cómo funciona? Pero qué gusto que lo pregunte! Hay cuatro sensores en el módulo de cámaras, distribuidos así: un gran angular de 108 MP, un teleobjetivo de 48 MP, un ultra gran angular de 12 MP y un TOF (Time-of-Flight) 3D para detectar profundidad.

Impresionantes especificaciones, sí, pero no del todo inéditas. No es el caso del sistema de prisma, que le permite al S20 Ultra llevar su zoom a nuevos extremos.

El ultra gran angular amplía el ángulo de la toma, por lo que en rigor esta secuencia inicia en 0,5x.

0,5x.

En 1x los resultados son los habituales.

1x.

Con más luz entrando a un sensor más grande, la mejora en la calidad salta a la vista. En 2x, la pérdida de definición es nula. Todo normal.

2x.

El sistema óptico se basta para cubrir sin deterioro de la imagen hasta 4x.

4x.

E incluso en 10x, que ya es un hito para el fabricante, la imagen no está visiblemente pixelada. Eso sí, empieza a ser indispensable el trípode.

10x.

Pero a partir de ahí, entramos al terreno de lo digital. En el zoom de 30x ya se empieza a notar la pixelación propia de este recurso, e incluso así el resultado es… digamos, utilizable.

30x.

Y, bueno, al final está el mítico hito de los 100x. Mítico, porque en realidad la pixelación hace que la foto no sirva más que como curiosidad. La IA hace lo que puede, pero es un feature que debe mejorar.

100x.

Y, sin embargo, cuando se comparan la primera y la última foto, es difícil no maravillarse con lo que es posible hacer hoy con la cámara de un celular.

Como si fuera poco, el Ultra puede grabar video en 8K (aunque n o se imagina uno para qué querría uno hacerlo) e incorpora los recursos habituales en un Galaxy, por lo que no sorprende que, incluso en una visita al supermercado, las fotos más comunes alcancen un cierto relieve de maestría técnica (de la cámara, no del fotógrafo).

Por lo demás, el puerto es USB tipo C. Está ubicado junto a un altavoz AKG de sorprendente desempeño. En una decisión que convierte al Galaxy S10 en el último estertor de una guerra que no había que pelear, el Ultra no incluye conector para auriculares de 3,5 mm.

Hubo una época en que el último dato escandalizaría, pero hace tiempo que los celulares abandonaron todo recato, y con el dólar en la estratósfera, ni siquiera se requiere explicar: Este flaghsip tiene un precio de cinco millones y medio de pesos en el mercado colombiano.