Por qué Apple no puede simplemente desbloquear los iPhones para el FBI

Por qué Apple no puede simplemente desbloquear los iPhones para el FBI

enero 25, 2020 0 Por Wilson Vega

El más reciente pulso de las autoridades de Estados Unidos -en especial el FBI- y la firma de Cupertino va más allá de lo tecnológico.

En opinión de los principales analistas del sector, se trata de una movida dirigida a crear un peligroso precedente sobre privacidad.

Es mucho lo que ha cambiado desde 2016. Entonces el FBI reconocía su incapacidad para desbloquear un iPhone y tenía que apelar al dictamen de un juez federal de EE. UU. para que ordenara a Apple que ayudara al Departamento de Justicia.

Necesitaban desbloquear el iPhone que utilizó uno de los tiradores involucrados en los ataques de San Bernardino, California.

Incluso ante la orden, la respuesta de Apple siempre fue la misma: sorry, no can do.

Eventualmente, el FBI ganó acceso al dispositivo sin ayuda de la tecnológica, si bien en el proceso desembolsó la medio pendejadita de 900.000 dólares para comprar la herramienta que lo hizo posible.

Pero bueno, decíamos entonces, era un iPhone 5c. Claramente no estaba al alcance de nadie, ni siquiera del FBI, desbloquear y desencriptar un iPhone de última generación, ¿verdad?

¿Verdad?

¿Quién necesita a Apple?

Bueno, es 2020 y las cosas, decíamos, han cambiado. Si se creen los reportes de Bloomberg y Forbes, les tomó cuatro años pero los federales ya pudieron desbloquear, en al menos dos casos, el poderoso iPhone 11.

¿Once unbreachable?

El primer caso se ocupó del iPhone 11 de Lev Parnas, un oscuro personaje que trabajó en asocio con Rudolph Giuliani, el abogado personal del presidente de EE. UU.

Se cree que ayudó a presionar al gobierno ucraniano a lanzar una investigación contra Joe Biden, su presunto rival demócrata por la reelección.

En el otro caso, se habría desbloqueado el iPhone 11 Pro Max de Baris Ali Koch, acusado de ayudar a su hermano, sobre quien pesa una condena, a escapar del país.

En ambos casos el procedimiento se hizo por orden judicial y en el de Koch se usó un dispositivo GrayKey, de la empresa GrayShift.

Medios especializados describen al aparato como una ‘cajita mágica’ capaz de burlar los smartphones más recientes de Apple, así como su sistema operativo.

El ‘truco’ de este sistema reside en el hecho de requerir acceso físico al iPhone mediante el puerto Lightning.

Mediante un proceso que, por supuesto, no ha revelado la empresa, se inhabilitan los protocolos que impiden usar más de un cierto número de intentos y se prueban todas las combinaciones posibles hasta dar con la clave correcta.

La ‘puerta trasera’

Apple ha reiterado a lo largo de los años, que no cuenta con la capacidad técnica para atender los pedidos de las autoridades porque sus equipos están diseñados para que no existan ‘puertas traseras’.

La firma ve en esta medida un paso esencial para la protección de la privacidad de sus usuarios.

Esto, sobra decir, enfurece a las agencias de seguridad y, sobre todo, a la Casa Blanca, que en la administración Trump ha endurecido su retórica contra la compañía a la que ha criticado por no colaborar con el FBI.

Caso especial es el tiroteo en una base militar en Pensacola (Florida), que para la administración Trump no es menos que un acto de terrorismo.

Pero, cabe preguntar, si las autoridades ya pueden desbloquear el iPhone sin ayuda de Apple, ¿por qué mantienen la presión sobre los de Cupertino?

Analistas creen que se trata de un punto polìtico, más que tecnológico.

Señales recientes como la revelación de que Apple optó por no encriptar los respaldos en iCloud sugieren que en algunos casos la firma podría optar por no pelear con la Casa Blanca de Trump.

Pero en lo que toca al iPhone, la posición de Apple es la misma expresada por su CEO, Tim Cook, tras los hechos de San Bernardino.

En ese entonces, Cook dijo: “Respetamos al FBI y creemos en la bondad de sus intenciones. Hemos hecho cuanto está a nuestra disposición para ayudar. Pero ahora el Gobierno nos pide algo que no tenemos y que consideramos en extremo peligroso: una puerta trasera en el iPhone. El FBI está poniendo en riesgo nuestros derechos y la libertad que dice proteger”.